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  • Proyecto: Cuidadores

¿Cómo ser un mejor cuidador?

Martes, 13 Diciembre 2016 19:12 Escrito por 

adulto mayor ilustacion

 

En los últimos años ha aumentado el número de personas que se dedican a cuidar adultos mayores. Sin embargo, la mayoría lo hace de manera informal, es decir que su actividad no suele tener fundamentación profesional y no es remunerada. Teniendo en cuenta que la población mayor va en aumento y que cada vez se prolonga más el tiempo de cuidado, este tema ha tomado especial relevancia en la ciudad.

Además, el cuidador es un recurso de gran importancia puesto que permite conservar y mantener funcionalmente a la persona mayor, estimulando las funciones que conserva y supliendo las capacidades perdidas.


Por eso Cuidadores, un proyecto de la Secretaría de Inclusión Social, liderado desde el Equipo de Personas Mayores – Amautta - y operado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia a través del Parque de la Vida, quiere cualificar la labor de los cuidadores de Medellín a través de un proceso de formación en el que se comparte y construye conocimiento sobre el cuidado a partir de las experiencias de los cuidadores y del saber de profesionales como gerontólogas, trabajadoras sociales, profesionales en familia, psicólogas, enfermeras y médicos.

En los talleres y visitas domiciliarias que se están llevando a cabo desde el 16 de octubre, se han generado algunas recomendaciones para cuidar a los adultos mayores, a partir de las experiencias de sus participantes:

1. Lo más importante: la paciencia. Con la edad vuelven los caprichos, la necesidad de compañía, la dificultad para hacer las tareas diarias. Por eso, la mejor actitud que puede tomar un cuidador es ser paciente, pero sin pasar por alto sus emociones. Por eso, si se siente frustrado o enojado, no debe descargar eso en el adulto mayor. En el trato siempre debe estar presente el lenguaje afectuoso y respetuoso, así se crea que la persona mayor no escucha.

2. No descuidar la alimentación. La mayoría de problemas de salud se tratan con una dieta sana. Es necesario consultar qué cosas puede o no comer la persona mayor y hacer un menú variado y llamativo. También se debe tener en cuenta que a edades más avanzadas se empieza a perder el sentido del gusto. Una excelente recomendación para fortalecer los vínculos familiares, es aprovechar las horas de comida para reunirse y conversar.

3. La actividad física es para todos. Lo importante es que la persona mayor se mueva hasta donde su condición lo permita: una caminata por el barrio, subir y bajar las extremidades y asistir a los grupos de gimnasia de la tercera edad son los ejercicios ideales. Si esta persona está en cama o le resulta difícil moverse, una alternativa son los masajes: estimular sus brazos, piernas, cuello y espalda. Esto activa su cuerpo, mejora su estado de ánimo y estrecha los lazos entre los dos.

4. Hacer que se sienta útil. Fomentar la autonomía de la persona mayor animándola para que haga por sí misma las cosas que pueda hacer sola. Tener en cuenta sus opiniones a la hora de tomar decisiones importantes y no hacer cosas que tengan que ver con él o ella sin su consentimiento.

5. Variar sus actividades. La rutina y el encierro pueden generar situaciones de estrés que afecten la salud mental y las relaciones entre ambos. Por eso es recomendable hacer actividades diferentes que estimulen sus capacidades tanto mentales como físicas y sus relaciones sociales. Los juegos de mesa en general, los crucigramas y sopas de letras, la lectura, la actividad física y el compartir con otras personas son recursos que ayudan a este fin.

Aplicar estas recomendaciones puede ser un reto para algunas familias, pero el efecto que tendrán en el entorno social de la persona mayor hará que su calidad de vida, la de su cuidador y la quienes los rodean mejore sustancialmente.

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