Información adicional

  • Proyecto: Medellín se toma la palabra

El analfabeto político

Jueves, 29 Octubre 2015 15:40 Escrito por 

El analfabeto político 


¿Cómo crees que podemos aportar para aumentar el interés de los ciudadanos por informarse sobre lo que sucede en su ciudad?


Por: Núlver Montes

En días pasados tuvimos elecciones, se respiraba aire político, las personas hablaban de los candidatos, de las encuestas; “viste que aquel subió”, “¿quién ganará?”, “yo prefiero a ese”, expresiones que resonaban en los hogares y calles, que captaban la atención de la mayoría.

Pasadas las elecciones, el tema de conversación se centró en los candidatos electos; “¡qué bueno que quedó aquel!”, “fue la mejor elección”, “ya veremos qué tal le va”. La información fue constante; las conversaciones informales, los noticieros, la prensa, las redes, todo creaba el ambiente propicio para el debate, para que las personas tuvieran un conocimiento mínimo del ámbito político, ¡qué bello!, pero, ¿qué pasa una o dos semanas después? Debemos seguir el transcurso de nuestras vidas y eso implica focalizar nuestra atención en lo que es actual: hubo un terremoto de 7.5; los embutidos producen cáncer; don Guillermo se fue de la casa porque peleó con Azucena… la vida continúa.

Pero paremos un momento para analizar lo que sucedió: los ciudadanos, no todos claro, estuvieron ejerciendo un papel activo, participaron y las conversaciones tuvieron un tinte que no podemos perder. Debemos mantener vigente el interés vivido. Una ciudadanía informada tiene voz, cuenta con ideas porque han adquirido un insumo que les permitió opinar, expresar su percepción sobre lo que sucede, decir si están de acuerdo o no.

 

Lo anterior es el eslabón que precede al ejercicio democrático del poder, si bien existen muchas más condiciones necesarias para que los ciudadanos se articulen y movilicen por los intereses colectivos, la posibilidad de estar informados y conversar sobre las situaciones que se dan en la ciudad es un paso primordial para el cumplimiento de dicho propósito.

“El peor analfabeto es el analfabeto político. Él no oye, no habla ni participa en los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas dependen de las decisiones políticas. El analfabeto político es tan animal que se enorgullece e hincha el pecho al decir que odia la política. No sabe el imbécil que de su ignorancia política proviene la prostituta, el menor abandonado, el asaltador, y el peor de los bandidos, que es el político aprovechador, embaucador y corrompido, lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.
Bertold Brecht

 

Licencias