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  • Proyecto: Medellín se toma la palabra

Medellín se resiste a dejar de conversar

Lunes, 06 Julio 2015 16:12 Escrito por 

LMaria Paola Zuluaga B.
maria.zuluaga01@parquedelavida.com

"¿Matarías en defensa propia?” y “ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón”, fueron las frases que convocaron al último evento de Medellín se toma la palabra que buscó reflexionar sobre las complejidades y los dilemas de convivir en medio del conflicto y ser legal en medio de la ilegalidad.

En el encuentro, realizado el pasado 24 de junio, los periodistas Juan Diego Restrepo y José Guarnizo, moderados por el historiador Eduardo Domínguez, se encontraron en el Parque de la Vida para conversar con los más de 90 asistentes, entre los que estuvieron participantes del proceso formativo que tiene el proyecto.

Los periodistas son autores de dos completas investigaciones realizadas en los inicios del proyecto sobre sus temas transversales vida y convivencia y ética y legalidad. Guarnizo realizó un trabajo que habla sobre la capacidad de la ciudad para progresar en medio de la violencia; y Restrepo escribió sobre los desafíos de la ética y la legalidad en medio de la “cultura del avispado”, que tanta fuerza ha tenido entre los paisas.

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El límite entre lo legal y lo ilegal

Con la pregunta ¿quiénes de ustedes han comprado la libreta militar?, Juan Diego Restrepo inició su intervención en la que se refirió a la “corrupción blanca”, aquellos actos ilegales, pero legítimos, que pasan desapercibidos por la sociedad.

Restrepo sostuvo que en nuestro país hay una constante tensión entre lo legal y lo ilegal, que pone a las personas en dilemas morales y éticos que muchas veces se resuelven en términos de costo/beneficio.

“¿Qué sale más barato lo legal o lo ilegal?, ¿qué es más eficiente lo legal o lo ilegal?”, son las preguntas que, según Restrepo, se hace muchas veces la gente, por eso se compran películas piratas y se pagan vacunas.

Respecto a las vacunas comentó que algunas personas lo ven como algo natural. Hay comerciantes que aseguran que ellos no pagan una extorsión, sino que pagan por seguridad, comentó el periodista.

Medellín, cuando la vida resiste

Así se titula la investigación de José Guarnizo, quien al igual que Juan Diego Restrepo ha trabajado a profundidad el tema del conflicto en el país. Su argumento se centró en lo positivo pero riesgoso que puede resultar para la ciudad sobreponerse a la violencia y acostumbrarse a vivir con ella.

“Hay miedos que están latentes en la ciudad, pero que no nos impide llevar cabo nuestras actividades cotidianas”, según afirmó, lo preocupante es que con el tiempo la gente se le olvide que ha sentido esos miedos y se acostumbre a vivir con ellos, como pasa con quienes pagan vacuna y se sienten más tranquilos por eso.

Frente al tema de los homicidios, Guarnizo llamó la atención sobre el manejo de cifras, que a veces muestran un panorama muy alentador referido a porcentajes de disminución, pero en algunas ocasiones no hay claridad, ¿disminución con respecto a qué? “A veces las muertes se resumen a simples números”.

En la ciudad ha ocurrido algo muy curioso, según comentó, y es que las cifras de homicidios han disminuido notablemente, pero nunca ha habido una entrega de armas en la ciudad. Los combos llegaron a acuerdos, se dividieron territorios, pero siguen ahí y prueba de ello son las vacunas.

Finalmente el autor invitó a preguntarse si en Medellín nos acostumbramos a ciertos miedos o ¿será que la ciudad se acostumbró a una idea de progreso en la que el conflicto no afecta sus avances y por eso, a veces, el tema pasa de largo?

“Necesitamos hablar sobre lo que pasó y sobre lo que ocurre. Eso es mucho más valioso que hacer de cuenta que no pasa nada; por eso son tan importantes estos espacios”, fue su conclusión.

Los asistentes se toman la palabra

El espacio abierto para el público estuvo más enfocado en intervenciones que en preguntas, como se acostumbra en los eventos de Medellín se toma la palabra. Los asistentes hablaron con transparencia y tranquilidad de esos temas que muchas veces son tabú.

Una de las intervenciones que llamaron la atención fue una señora que retomando el tema de la libreta militar comentó que muchas veces en los barrios se ve este asunto como una cuestión de costo beneficio. “Muchas madres dicen: ‘si me lo matan por el barrio, lo pierdo, si me lo matan en el ejército me dan un pago’”. Entonces prefieren la segunda. Al respecto Juan Diego Restrepo comentó que era una cuestión para analizar a fondo que decía mucho sobre lo que ocurre en algunas familias de la ciudad.

Una de las preguntas, que se plantea además como reto del proyecto mismo, fue ¿cómo promover la conversación cuando no hay credibilidad? Los ponentes pusieron como ejemplo el tema de los diálogos de paz e invitaron a preguntarse ¿cuál es el papel que voy a jugar yo en esta parte del conflicto?

Más que asuntos resueltos quedaron múltiples interrogantes y cuestionamientos personales sobre la ética, la legalidad, la convivencia, que posiblemente los asistentes llevarán consigo y pondrán sobre la mesa en algún almuerzo o en alguna conversación cotidiana.

Y usted ¿qué opina sobre esos dilemas morales y éticos que se nos plantean como habitantes de Medellín? #MeTomoLaPalabra2

 

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