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  • Proyecto: Medellín se toma la palabra

El arte de hacer la paz - Lunes de ciudad

Miércoles, 14 Diciembre 2016 21:15 Escrito por 

arte de hacer la paz

 

 

 

Medellín se toma la palabra se unió con el Teatro Pablo Tobón Uribe para hablar sobre las posibilidades del arte en la transformación de una sociedad y en la recuperación de la esperanza.


Medellín se toma la palabra

Que Medellín se tome la palabra en la calle, en el espacio público, en el centro y en plena noche. Eso es lo que quiere “Lunes de Ciudad”, un espacio abierto para que conocidos y desconocidos se encuentren a charlar sobre lo que nos pasa como sociedad.

Esta vez la Estrategia de la Secretaría de Participación Ciudadana y la Universidad de Antioquia, se sumó a la iniciativa del Teatro Pablo Tobón y propuso el tema: El arte de hacer la paz.
Según explicó Sergio Restrepo, director del Teatro, la idea es “pensarnos cómo el arte está siendo una herramienta muy poderosa, sin que sea instrumentalizada, para entender la realidad en la que vivimos y el conflicto que hemos tratado de solucionar desde la violencia”.

El arte en la comprensión de lo que nos ha sucedido como país, en el entendimiento del dolor del otro y en la construcción de la esperanza fueron algunos puntos abordados en esta tertulia de ciudad.

¿Cómo puedo ver mi historia en la historia del otro?

“No podría uno asomarse a vidas hermosas y dolorosas si no fuera a través del arte”, dijo Lucía, La Mona González, gestora cultural y exdirectora de la Casa Museo de la Memoria, quien moderó el conversatorio con el temple y el carisma que la caracterizan.

Los artistas invitados fueron Erika Diettes, artista visual que trabaja la memoria y el duelo desde el testimonio de las víctimas; Carlos Palacio, Pala, músico y letrista, crítico de la mentalidad conservadora de nuestra sociedad y el escritor Jaime Espinal, quien ha abordado los conflictos humanos desde una óptica muy personal.

Erika Diettes habló sobre sus encuentros con familiares de desaparecidos en diferentes zonas de Colombia, sobre la negación del dolor que ha habido en nuestro país y la necesidad de darle un reconocimiento.

Pala, por su parte, manifestó estar en la esquina de la desesperanza “tal vez por mi edad”, dijo; pero reivindicó el deseo de los más jóvenes de construir una sociedad diferente. Jaime Espinal, en cambio, expresó que ha habido pequeños avances que vale la pena reconocer.
En las intervenciones del público un integrante del Kolectivo Clown Nariz Obrera, contó que el arte le había permitido mirar a los ojos a un victimario sin desearle la muerte, ni siquiera la cárcel. Si eso ha logrado el arte en un muchacho de un barrio atravesado por la violencia –afirmó– quiere decir que podemos tener esperanza.

Finalmente Lucía González hizo una invitación a no dejarnos robar la esperanza y la alegría e instó a que estos espacios sigan siendo apoyados por la administración pues “construir deliberación y disenso es tan importante como construir consensos”.

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