¿Los indígenas son salvajes e incivilizados?

Jueves, 22 Junio 2017 20:04 Escrito por 

 

La violencia, la falta de oportunidades y las limitaciones de recursos para el autosostenimiento han sido los principales factores del desplazamiento de los indígenas hacia los casos urbanos o grandes ciudades.

En Medellín habitan los cabildos de Ingas, Quillasingas-Pastos y Chicariwak, quienes constantemente tienen grandes problemas de acceso a la educación, salud, vivienda digna y trabajo, por ello son una población vulnerable que necesita una intervención integral, sin trasgredir su cultura e imaginarios. 

Como el Parque de la Vida busca contribuir con el fortalecimiento de la calidad de vida y el desarrollo humano, se articuló con la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos de Medellín para brindarle atención psicosocial a la población indígena de la ciudad y mitigar los factores de riesgo a los que pueden estar sometidos. 

Conversamos con Johanna Santa Maldonado, antropóloga, magister en salud colectiva y coordinadora de la intervención con etnias en el Parque de la Vida, sobre las características de la población indígena que habita Medellín y cómo se deben formular proyectos de intervención psicosocial con ellos. 

 

 

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Parque de la Vida (PDV): de acuerdo con los problemas que aquejan a los indígenas ¿Por qué es necesario formular programas de atención integral para esta población que reside en Medellín?

Johanna Santa Maldonado (JSM): la condición de indígena carga con una connotación negativa en la sociedad occidental, los procesos de colonización y sometimiento se han justificado milenariamente en un argumento que los ubica como salvajes, incivilizados, poco inteligentes y burdos. Era su supuesta condición de inferiores lo que justificaba las acciones de intervención, por eso toda manifestación cultural y social les fue negada y calificada peyorativamente. 

Esta forma de ver al indígena los ha ubicado en posiciones desfavorables, quedando marginados de oportunidades educativas, tecnológicas y de desarrollo propio. La pobreza y la guerra han llegado a sus territorios, donde se mermó considerablemente la disposición de recursos para el autosostenimiento (animales de caza). La constricción del territorio, en el que la movilidad cada vez se restringe más, y los impactos de los grupos armados, los megaproyectos y la minería se entrelazan en el panorama y ocasionan el desplazamiento de la población hacia los centros urbanos.

La mayoría de los indígenas que viven en la ciudad buscan oportunidades educativas o laborales y por la violencia en el marco del conflicto armado, muchos nacieron en la ciudad.

La población indígena urbana se enfrenta entonces a los imaginarios que milenariamente se han fomentado y que se traducen en dificultades para acceder a un empleo, en los bajos niveles económicos, en la nutrición de los integrantes de la familia, explotación laboral, indocumentación, baja inclusión educativa y alta deserción, consumo de sustancias alucinógenas, ejercicio de la mendicidad, entre otros.

En Medellín los indígenas enfrentan situaciones de vulneración de sus derechos humanos y de su condición especial como indígenas. Salud, educación, vivienda y otros programas aun no logran incluir un enfoque diferencial que permita desarrollar una atención más eficaz. Por ello se requiere acompañar los procesos de gestión para el acceso a condiciones de vida dignas, así como el trabajo interno con las parcialidades y cabildos indígenas para que se fortalezca su adscripción étnica e identidad cultural.

PDV: Aunque hay indígenas más cercanos a nuestra realidad de ciudad, la sociedad todavía tiene el imaginario de que son extraños, que su vestuario y costumbres son diferentes, e incluso, que solo se cubren con "taparrabos" o viven en otros países, de esta forma ¿Cuáles son las características de la población indígena que habita en Medellín?

JSM: en Medellín habitan indígenas de diferentes etnias del todo el país, por lo que sus usos y costumbres son diferentes, nos referimos al vestuario, la alimentación, los cantos, la música, los dioses, las concepciones de vida, etc. En la ciudad se distinguen tres cabildos: Inga, Quillasingas-Pastos y Chicariwak, los cuales son reconocidos por la Alcaldía.

Hasta ahora las caracterizaciones realizadas muestran que la mayor cantidad de indígenas son los embera, algunos organizados en el cabildo Chicariwak y otros asentados en parcialidades, pero sin la figura de cabildo. Los embera son la etnia de mayor número en Antioquia, así que es normal que ellos migren definitiva o temporalmente a la ciudad. Muchas veces vienen a pasear donde familiares, a vender artesanías, por asuntos de salud o al rebusque, que en algunas ocasiones se materializa en el mendigar.

PDV: al saber que los indígenas se desplazan a las ciudades por condiciones económicas, de seguridad o de oportunidades, ¿La Ley colombiana exige tener programas y proyectos especiales para el trabajo con esta población?

JSM: sí, el compendio es largo, hay leyes en diferentes ámbitos, como educación y salud. Partamos de la central, la Constitución de 1991 que reconoció al país como multiétnico y multicultural. Luego, la Ley 21 de 1991 adopto el convenio 169 de la OIT, el cual habla de diversos aspectos, entre ellos la consulta previa e informada para la realización de acciones en sus territorios.

Se han ido expidiendo normas para el tema de la etnoeducación, salud propia e intercultural, acceso a la educación superior, entre otros.

 

PDV: a la hora de formular una intervención integral para la población indígena ¿Qué se debe tener en cuenta, tanto desde lo social, político, cultural, económico e ideológico?

JSM: dichas intervenciones deben ser con ellos y desde ellos. La participación es el pilar fundamental para que los procesos sociales sean sostenibles. Ellos deben hacer parte de la identificación de las problemáticas para que las soluciones puedan ser construidas entre todos. El contexto histórico, territorial, económico y político es también muy importante porque permite leer posiciones de desconfianza, prevención e incluso ira o enojo.

Se requiere una actitud de escucha y reflexión constante, se debe entender que también se aprende de sus mundos, concepciones, formas de entender la vida y eso hay que reconocerlo durante el proceso de intervención. La literatura es muy romántica y ha puesto al indígena como el ser más armonioso de todos, por el solo hecho de ser indígena, o refuerza los estereotipos negativos.

PDV: Cierta parte de la población indígena recurre a la mendicidad y las personas les dan dinero por caridad. ¿Por qué los expertos dicen que no se les puede dar dinero?

JSM: las condiciones de vida muchas veces no les permiten a los indígenas acceder a bienes, el acceso al dinero es escaso, entonces algunos recurren al ejercicio de la mendicidad. Sin embargo se han identificado personas mal intencionadas que se aprovechan y los explotan, reteniéndoles parte del dinero recolectado. Esto hace que ellos jamás puedan superar dicha condición. Algunos indígenas no lo ven como explotación sino como pago por servicios de dormida o alimentación.

En otros casos, los indígenas encuentran en la mendicidad una forma de vida, entonces dejan de tejer, de vivir otras posibilidades y se circunscriben en la recolección de plata, pero ello no es suficiente para brindar un nivel de vida adecuado a su familia; además, exponen a los integrantes de la familia a un contacto temprano con contextos de riesgo, como lo es la calle con los niños, entonces vemos menores que se van acercando al consumo de drogas o al riesgo de explotación sexual y demás.

La mejor forma de ayudar a los indígenas es contribuyendo a la exigibilidad de que la ciudad cuente con programas adaptados para la inclusión étnica, y que les permita a ellos vivir en la ciudad sin perder contacto con sus usos y costumbres, al tiempo que acceden a la educación y a una inserción laboral.

La moneda hace mella en la cultura, la corrompe y la torna consumista, perpetúa la discriminación e inequidad, y provee para las futuras generaciones la inexistencia de su cultura como pueblo indígena.

PDV: En el Parque de la Vida trabajamos en el fortalecimiento de la calidad de vida y el desarrollo humano, a partir de la transformación del sentir, el pensar y el actuar tradicional de la promoción de la salud, en interacción con la comunidad, de esta forma ¿cómo deben enfocarse las intervenciones con los indígenas de Medellín?

JSM: la promoción de la salud debe repensarse desde los significados de los procesos de salud y enfermedad para los indígenas. Primero, hay que entender cómo se explican y significan algunas enfermedades en sus concepciones. Una vez se identifican los discursos y practicas sobre la salud se deben impulsar los diálogos interculturales de saberes que permitan llegar a acuerdos que contribuyan a buen vivir de los pueblos indígenas. Se trata pues de concertaciones y construcciones conjuntas, no de imposición de saberes bajo los argumentos de una sola forma de conocer y entender el mundo.

 

 

 

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