Información adicional

  • Proyecto: En Plural

Un centro para la diversidad sexual, que no debería ser necesario

Martes, 29 Noviembre 2016 15:54 Escrito por 


Por: Jorge Melguizo - Consultor y conferencista en gestión pública, proyectos urbanos integrales y cultura.

Medellín tiene un Centro para la Diversidad Sexual y de Género. En su sitio web (http://www.colombialgbt.com/directorio/organizaciones/centro-para-la-diversidad-sexual-y-de-genero.html ) dice: “Este centro es parte del proceso de implementación de la Política Pública LGTB de Medellín; (…) Hombres y mujeres gays, lesbianas, bisexuales, intersexuales y trans pueden encontrar en este un espacio para la convivencia, el respeto y la participación. Se creó con el fin de reconocer a la LGTBI como una población visible, que merece ser escuchada, reconocida y que necesita espacios como estos para lograr incubar procesos que le muestren a la ciudad por qué Medellín tiene que empezar a pensarse como una ciudad diversa.”


Es una maravilla que en una ciudad tan goda y tan discriminadora (y tan pacata) como Medellín exista un espacio como este.  Pero, al mismo tiempo, su existencia es un indicador de todo lo que aún nos falta en la construcción de la visibilidad, del reconocimiento y, especialmente, del respeto y aceptación de todas las diversidades.  En el párrafo anterior dice que en este Centro la comunidad LGTBI encuentra un espacio para la convivencia, el respeto y la participación: eso mismo, convivencia, respeto y participación debería ser lo que la comunidad LGTBI, y cualquier colectivo y persona, encontrara en toda la ciudad.  En los espacios públicos, en los espacios privados, en la familia.

Las políticas afirmativas tienen sentido para resaltar, para visibilizar, para hacer énfasis.  Pero su ideal sería que, como consecuencia de su aplicación, dejaran de existir en el futuro no lejano.  El respeto y la convivencia serán una evidencia cuando nadie se sienta ni sea discriminado, de ninguna manera, por su raza, sexo, género o cualquier otra condición que asuma en el libre desarrollo de su personalidad.  El propósito de una política de diversidad debería ser la invisibilidad: en este caso, la población LGTBI tendría que tener el derecho a ser tan invisible como cualquier otro colectivo social. Celebro que exista el Centro para la Diversidad Sexual y de Género. Celebraré doblemente cuando ya no sea necesario y desaparezca.

Licencias